El Embajador de China en México, Chen Daojiang, publicó en El Heraldo de México el artículo titulado “Por una Era Digital e Inteligente de Desarrollo Inclusivo”
Recientemente, el Embajador de China en México, Chen Daojiang, publicó en El Heraldo de México el artículo titulado “Por una Era Digital e Inteligente de Desarrollo Inclusivo”. El artículo señala que, la era digital e inteligente debe estar al servicio del bienestar de toda la humanidad, y los recursos digitales no deben convertirse en instrumentos egoístas de hegemonía. La soberanía digital es una cuestión de paz, desarrollo y orden. Todos los países deben respetar las reglas en pos de la paz, respetar la soberanía en busca del desarrollo y defender el multilateralismo en prevención de los riesgos, así como oponerse a la hegemonía en el ciberespacio, al monopolio tecnológico y a una gobernanza de “pequeños círculos”. China está dispuesta a trabajar junto con México y otros países para salvaguardar conjuntamente la soberanía y el derecho al desarrollo en el ciberespacio, con miras a construir una comunidad de futuro compartido en el ciberespacio.
El siguiente es el texto íntegro:

En la actualidad, el rápido desarrollo de la industria digital e inteligente, como la inteligencia artificial (IA), la computación cuántica y los flujos transfronterizos de datos, está ejerciendo influencias profundas en distintos aspectos de nuestra vida, y escribiendo un capítulo flamante de la civilización humana. Por mucho que avance la ciencia y la tecnología y se desarrolle la era digital e inteligente, servir al bienestar de la humanidad debe ser la prioridad para siempre. Los recursos digitales no son instrumentos para procurar la hegemonía, y la capacidad de cómputo, por cuán fuerte que sea, nunca está por encima del Estado de derecho ni de los principios de justicia. La soberanía digital no es solo una cuestión tecnológica, es más bien una de paz, desarrollo y orden.
Respetar las reglas en pos de la paz. El ciberespacio es una extensión del espacio físico. En el ciberespacio, todos los países deben respetar igualmente los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas: abstenerse de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza, solucionar las controversias por medios pacíficos y respetar el principio de no intervención en los asuntos internos de otros países. Debemos fortalecer la confianza mutua mediante la comunicación estratégica y resolver las diferencias a través del diálogo y las consultas, en lugar de tomar el teclado y los algoritmos como armas. China sostiene que ningún país debe utilizar medios cibernéticos para dañar las infraestructuras críticas de otros países, ya sean de energía, transporte, recursos hídricos, finanzas, servicios públicos, gobierno electrónico o industria de defensa,que están estrechamente vinculadas con la vida de todas las familias. En medio de la ola de la digitalización, todos deben mantener siempre el bienestar de los pueblos como principio rector y trabajar juntos para construir un hogar común de paz, estabilidad y prosperidad.
Respetar la soberanía en busca del desarrollo. En la era digital e inteligente, los países deben respetarse mutuamente la soberanía digital. China sigue su propio camino de desarrollo, mientras México y otros países de América Latina eligen sus propios modelos. Nos oponemos a la generalización del concepto de seguridad y la monopolización de tecnologías so pretexto de la “seguridad nacional”. Rechazamos los arreglos excluyentes que impidan a los países del Sur Global acceder a modelos de IA, chips y plataformas de nube. El verdadero desarrollo se mide por la capacidad de los países del Sur Global para construir sus propios centros de datos, entrenar sus propios grandes modelos y formar a sus ingenieros locales. Debemos fortalecer la cooperación en el desarrollo de capacidades, para que los dividendos de la transformación digital bajen de la “nube” para llegar a los países pequeños y medianos y a las regiones más alejadas.
Defender el multilateralismo en prevención de los riesgos. La IA y las tecnologías cuánticas no son una simple actualización tecnológica, sino una transformación disruptiva. Debemos desarrollar y formular normas internacionales sobre el ciberespacio que se adapten a los nuevos tiempos. Allí donde corresponda a los gobiernos asumir el liderazgo, deben hacerlo; y allí donde corresponda participar a las empresas, la academia y la sociedad civil, deben hacerlo. No debemos permitir que la “gobernanza empresarial” sustituya a la gobernanza estatal, ni que la gobernanza de “pequeños círculos” sustituya a la gobernanza internacional, ni que un país imponga unilateralmente sus reglas a otros. Debemos impulsar la cooperación internacional en los flujos transfronterizos de datos y buscar un equilibrio entre la apertura y la seguridad, así como el “máximo común divisor” entre la soberanía y la interconectividad.
En la era digital e inteligente, la soberanía no es algo virtual, y la seguridad nunca es un asunto menor. China y México son importantes miembros del Sur Global. China está dispuesta a trabajar con México y los demás países para salvaguardar la soberanía y el derecho al desarrollo en el ciberespacio, impulsar conjuntamente el perfeccionamiento de un orden internacional del ciberespacio más justo, razonable y eficaz, y contribuir a construir una comunidad de futuro compartido en el ciberespacio.