El Embajador de China en México, Chen Daojiang, publicó en La Jornada de México el artículo titulado “La amistad sino-mexicana: un vino añejo que se embellece con el tiempo”

2026-09-11 06:13

El 4 de septiembre de 2026, el Embajador de China en México, Chen Daojiang, publicó en la portada de La Jornada de México el artículo titulado “La amistad sino-mexicana: un vino añejo que se embellece con el tiempo”. El artículo hace un repaso de la amistad tradicional entre China y México, destacando que, bajo la orientación estratégica de los Jefes de Estado de ambos países, los intercambios en diversos ámbitos se han vuelto cada vez más frecuentes. En dos días, el Secretario de Relaciones Exteriores Velasco realizará su primera visita a China en calidad de Canciller de México, sumando un nuevo capítulo a los intercambios entre ambas naciones. China y México serán respectivamente los países anfitriones del APEC este año y en 2028, y ambos países impulsarán codo a codo el multilateralismo y la cooperación regional, aportando la “fuerza de Asia-Pacífico” al crecimiento económico mundial. Tras más de 50 años de sincera amistad y entendimiento mutuo, el vino de la amistad sino-mexicana ya es un añejo exquisito, que será aún más aromático con el paso del tiempo.

El siguiente es el texto íntegro:

Hace cerca de 500 años, la “Nao de China”, cargada de seda y porcelana, arribó a Acapulco, hecho que convirtió el océano Pacífico de un abismo que separaba China de México en el lazo que los une. Como dice un refrán latinoamericano: “amigo viejo, vino añejo”. La amistad entre China y México es precisamente este vino, que, gracias a esfuerzos de generación en generación, se ha venido embelleciendo.

La confianza mutua política dirige la dirección de nuestra amistad. En 1972, China y México establecieron relaciones diplomáticas. Hasta hoy siguen frondosos los olmos de aquella avenida en CDMX que lleva el nombre del Primer Ministro chino Zhou Enlai. En 2013, el Presidente Xi Jinping realizó una visita histórica a México, y ambos países elevaron sus relaciones a la Asociación Estratégica Integral. En 2023 y 2024, el Presidente Xi Jinping se reunió respectivamente con el Presidente López Obrador y con la Presidenta Claudia Sheinbaum, trazando el rumbo para el desarrollo de nuestros vínculos bilaterales. Bajo la orientación de los Jefes de Estado de ambos países, los intercambios entre gobiernos, órganos legislativos, partidos políticos y autoridades locales se han vuelto cada vez más frecuentes, estrechando aún más nuestros lazos. En dos días, el Secretario de Relaciones Exteriores Velasco realizará su primera visita a China en calidad de Canciller de México, sumando un nuevo capítulo a los intercambios entre ambas naciones. El gran maestro de letras Octavio Paz dijo: “La amistad borra al tiempo”. A lo largo de más de medio siglo, cada una de las interacciones entre China y México ha empujado el desenvolvimiento de nuestras relaciones, permitiendo que nuestra confianza mutua se mantenga firme y sólida frente a las vicisitudes internacionales.

La cooperación práctica cimenta las bases de nuestra amistad. El volumen del comercio bilateral ha superado los 100,000 millones de dólares por varios años consecutivos, y China ha consolidado su posición como el segundo socio comercial de México. Más de 200 empresas chinas están haciendo inversiones y negocios en México, generando cientos de miles de empleos locales y aumentando la competitividad del “Hecho en México”. Pese al entorno externo complejo y cambiante, el comercio sino-mexicano ha mostrado una notable resiliencia. Cada día más productos mexicanos, como aguacates, arándanos y carne de cerdo, llegan a los hogares chinos. En la actualidad, China está avanzando con pasos firmes la implementación de alta calidad de su XV Plan Quinquenal, y México está impulsando decididamente el “Plan México”. Existe un enorme potencial de cooperación en ámbitos como la actualización industrial, la transición verde y la innovación digital. China alienta a sus empresas a sumarse al “Plan México”, y da la bienvenida a más productos mexicanos de calidad a su mercado. El libro sagrado maya Popol Vuh reza: “Que todos se levanten, que nadie se quede atrás”. Tal es precisamente la aspiración original de la cooperación sino-mexicana: beneficio mutuo y ganancias compartidas.

El intercambio cultural y de pueblo a pueblo tiende puentes para nuestra amistad. China y México son ambas civilizaciones milenarias, y esa afinidad histórica acerca de forma natural a sus pueblos. El pasado febrero, más de 50 mil personas celebraron juntas en CDMX el Año Nuevo Chino del Caballo, con típicas danzas del dragón y el león al ritmo de la música tradicional mexicana. El Día de Muertos y el tequila, símbolos de México, ganan cada vez más popularidad en China. En junio, la Copa Mundial se inauguró en el Estadio Azteca, cuya remodelación contó con la participación de empresas chinas, y el tren ligero que conduce directamente al estadio también lleva el sello de “Hecho en China”. En cuanto a los clavados, entrenadores chinos han dirigido durante años al equipo mexicano, y los deportistas de ambos países son tanto rivales como entrañables amigos. Los dos vuelos directos entre China y México demuestran lo que significa “la amistad borra la distancia geográfica”. Un poeta azteca escribió: “No acabarán mis flores, no cesarán mis cantos”. El diálogo entre las civilizaciones china y mexicana que ha atravesado 5 siglos rebosa de nuevo dinamismo.

El próximo noviembre, China celebrará la 33a Reunión de Líderes Económicos del APEC en Shenzhen, y en 2028 México será el anfitrión del mismo evento. Como dos grandes países en desarrollo e importantes miembros del Sur Global, China y México impulsan codo a codo el multilateralismo y lideran la cooperación regional, aportando así la “fuerza de Asia-Pacífico” al crecimiento económico mundial.

Como dijo Confucio: “Si quieres estar en pie, ayuda a que otros se levanten; si quieres prosperar, ayuda a que otros prosperen”. Por su parte, el ex presidente Benito Juárez proclamó: “El respeto al derecho ajeno es la paz”. Los sabios de ambas naciones coinciden en una misma verdad: sólo mediante el logro mutuo, se alcanza el desarrollo compartido. Tras más de 50 años de sincera amistad y entendimiento mutuo, el vino de la amistad sino-mexicana ya es un añejo exquisito, que será aún más aromático con el paso del tiempo.